20 de julio de 2015   

La justicia frenó la demolición de un edificio anexo a la capilla de Guadalupe

La justicia de la Ciudad anuló una resolución del gobierno porteño  que permitía la demolición de un edificio anexo a la capilla de Guadalupe ubicada en el barrio de Palermo. El reclamo fue iniciado por los vecinos conjuntamente con la Defensoría General.

El fallo en segunda instancia dictaminado por la Sala I de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo resuelve anular la resolución gubernamental que autorizaba la demolición de un edificio anexo a la Capilla de Guadalupe del barrio de Palermo. Los vecinos conjuntamente con la Defensoría General del Ministerio Público de Defensa de la Ciudad iniciaron el reclamo argumentando que “la propiedad, ubicada en Mansilla 3545, fue sacada del Catálogo de Inmuebles Patrimoniales sin intervención de la Legislatura, violando el Código de Planeamiento Urbano”.

La ONG Observatorio de Patrimonio y Políticas Públicas emitió un comunicado en el cual detalla que “Los vecinos alarmados por el cerco de obra en el edificio anexo a la antigua capilla comenzamos a reunirnos para pedir que no se demuela la casa y evaluar cómo continuar”. Según los denunciantes, mientras se acordaba el uso que se le daría al nuevo inmueble, el gobierno cambió la catalogación de éste para poder avanzar con la obra.

Según los jueces “La resolución exhibe vicios que determinan su nulidad. Ello no implica interferir, claro está, en la evaluación del proyecto presentado por la Congregación del Verbo Divino Provincia Argentina Sur ni en la valoración del bien del objeto que fue incorporado preventivamente al catálogo de inmuebles patrimoniales de la ciudad; sino que será la administración quien deberá resolver el recurso de reposición planteado por la vecina o dictar un nuevo acto administrativo“, detalla la Sala I.

El gobierno porteño evalúa los pasos por seguir, Una de las posibilidades es presentar un recurso extraordinario ante el Tribunal Superior de Justicia, la otra, es la de dejar firme el fallo y dictar una nueva resolución con los detalles que exige el último fallo. El gobierno interpreta en este párrafo que con una nueva resolución podrá continuar la obra.