22 de octubre de 2015   

La justicia desestimó la apelación del Gobierno porteño y ordenó demoler el muro de Clarín

La Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad desestimó el grotesco recurso de apelación presentado por el gobierno PRO y ordenó derribar el muro levantado ilegalmente por Clarín.

La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, que integran los jueces Fernando Juan Lima y Esteban Centanaro, desechó  el recurso de apelación interpuesto por el Gobierno porteño contra la sentencia dictada en primera instancia por la jueza Lidia Lago.

El diputado nacional por el Frente para la Victoria Juan Cabandié en conjunto con el legislador porteño Aníbal Ibarra y la ex legisladora María Elena Naddeo, realizaron una presentación solicitando a la justicia que ordene derribar el muro construido por el Grupo Clarín en la intersección de las calles Ascasubi y Luna, donde el multimedio posee oficinas y un planta gráfica, para utilizar la calzada como estacionamiento. En abril pasado, la jueza Lidia Lago falló a su favor.

En el fallo de primera instancia se ordenó que el gobierno porteño "proceda a demoler el muro existente en la calle Ascasubi en su intersección con la calle Luna de esta Ciudad y remueva cualquier obstáculo existente a fin de garantizar la libre circulación por las referidas arterias".

En un actuar incompresible, el gobierno presidido por Mauricio Macri decidió apelar el fallo argumentando que presentación judicial fuera realizada por los dirigentes del Frente para la Victoria, absurdo fundamento que  que fue rebatido por los jueces de la Cámara II quien al desestimar la apelación consideraron que "la demandada reiteró la genérica afirmación" de que los actores "carecían de interés legítimo y directo en la demolición del muro en cuestión, sin rebatir suficientemente los argumentos expuestos por la Sra. Juez de primera instancia para admitir legitimación procesal de los actores en su condición de ciudadanos".

De esta manera, al dejar desierta la apelación, se ratifica el fallo de Lago que ordenaba que en un plazo de 10 días, la administración porteña debe derribar el muro construido por Clarín.

Historia del muro de Clarín

El muro se construyo a principios de los ’90, cuando la planta impresora de Clarín se instaló en Barracas. Primero existió un alambrado, que los vecinos pudieron sortear fácilmente, pero después llegó la construcción que cerró la calle Hilario Ascasubi al 3200, entre Luna y Agustín Magaldi de manera definitiva. Desde entonces, los vecinos de la Villa 21-24 deben utilizar caminos alternativos, menos iluminados y linderos con el Riachuelo.

De un lado quedaron las casas de la Villa, separadas por un muro que impide el paso y la visión. Del otro de Ascasubi, en la esquina con Magaldi, una garita de seguridad cumple la misma función. La arteria bloqueada funciona como estacionamiento privado para los directivos de la empresa, que detienen allí sus autos personales. También entran por Ascasubi los camiones que entran y sacan mercadería.

En ese tramo se ubica una de las centrales de electricidad de la zona. Ante los cortes de luz reiterados, los empleados de Edesur manifestaron no poder solucionar los problemas sin tener acceso a la calle. Eso motivó los primeros reclamos, a fines de 2012, cuando se le pidió al Gobierno de la Ciudad que informe si existió una autorización.

La Dirección General de Tránsito negó haber tenido “injerencia en las medidas administrativas que dispusieron dicho cierre y la colocación de la garita”, y la Dirección de Registro de Obras y Catastro señaló que “no registra presentación administrativa alguna sobre la cuestión de marras”.