26 de mayo de 2015   

Perpetua para un oficial de la Metropolitana en el primer caso de gatillo fácil de la fuerza

El agente Enzo Fabián Álvarez de la policía Metropolitana fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Bruno Pappa en septiembre de 2011. Es el primer caso con condena de gatillo fácil de la policía de la Ciudad.

El pasado jueves el Tribunal Oral en lo Criminal N°22 condenó a prisión perpetua al agente de la Policía Metropolitana Enzo Fabián Álvarez, responsable de “homicidio agravado por haber sido cometido por un miembro de las fuerzas policiales en abuso de sus funciones

Los Jueces Paduczak, Cusmanich y Nardiello impusieron la pena solicitada por la Subsecretaría de Protección de Derechos Humanos en su carácter de querellante y el fiscal Marcelo Martinez Burgos. Todos los planteos de nulidad presentados por la defensa en “un intento de mejorar la situación” del imputado según Burgos, fueron rechazados.

El hecho ocurrió el 8 de septiembre de 2011, Bruno Pappa a bordo de una bicicleta le arrebato un bolso a Fabián Álvarez, un agente de la Policía Metropolitana que al momento se encontraba fuera de servicio, éste dio la voz de alto al mismo tiempo que sacó su arma y efectuó un disparo que desestabilizó a Pappa y lo hizo caer de la bicicleta.

De esta forma Álvarez logró reducir a la víctima y cuando esta se encontraba en el piso con un rodilla del agente sobre él, le efectuó un disparo directo a la cara a una distancia de entre 10 y 15 centímetros. Así lo declararon los testigos que se presentaron en el juicio y lo confirmaron varios perítos.

La defensa sostuvo que el disparo se produjo como consecuencia de un forcejeo, hipótesis descartada por el fiscal ya que la víctima se encontraba en un estado de “indefensión total”. Para el fiscal Burgos el oficial tuvo tres oportunidades de “evitar el desenlace que terminó con el fusilamiento de Pappa”: "cuando fue abordado y decidió sacar el arma e iniciar una persecución, cuando la víctima cayó de su bicicleta y le disparó, y cuando lo redujo, oportunidad en la que podría haberlo detenido pero decidió “ejecutarlo”.

Al momento del hecho Bruno Germán Pappa vivía con su novia Cecilia, embarazada de 5 meses, en el asentamiento La Fraga en el barrio de Chacarita. Ese mismo día hubo protestas de los vecinos en la sede de Guzmán y Jorge Newbery, fueron reprimidos con balas de goma.

Ricardo Pedace,  superintendente de Seguridad Comunitaria de la Metropolitana, justificó al agente Álvarez alegando que lo ocurrido fue en su defensa.

El CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) informa que entre 2011 y 2014 se registraron 20 muertes por uso letal de la fuerza, 12 de estos casos los agentes estaban fuera de servicio, solo en el último hubo 7 víctimas fatales.