2 de setiembre de 2015   

El Gobierno porteño apeló el fallo que permitía el uso medicinal de cannabis

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires apeló la decisión del Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario Nº 13, que permitió al ciudadano Alejandro Cibotti cultivar cannabis con fines medicinales.

Los abogados del Gobierno de la Ciudad desconocieron el principio que indica que el propio paciente es quien evalúa la intensidad del dolor que siente, apelando a los alegatos del prohibicionismo. El Juez Guillermo Scheibler refirió en su fallo a "la urgente necesidad de encarar una revisión de la actual política para enfrentar el problema de las drogas".

El escrito que presentó GCBA hace referencia a las dolencias que Cibotti aminora con Cannabis, pero también afirma que "más allá de la difícil situación traída a juicio, no deja de ser cierto que nada se ha probado en el expediente al respecto. Sólo se cuenta en autos con una declaración subjetiva del actor respecto del consumo de cannabis y el alivio de su dolencia atribuida por él a dicha sustancia, y la declaración de la médica que lo atiende que no hace más que repetir los dichos del actor en tal sentido".

En el final del escrito expresa "Lejos estamos entonces de contar con una opinión científica y fundada en autos que demuestre la efectividad del cannabis y la inexistencia de consecuencias dañosas en su consumo. Hasta ahora, tanto consumirla como recetarla constituyen un delito por tratarse de una sustancia nociva".

Alejandro Cibotti de 51 años le diagnosticaron HIV hace 15 años, la medicación que toma le causó una neuropatía constante con fuertes afecciones y dolores. En la resolución, que lleva la firma de Scheibler se hizo lugar a una acción de amparo que había interpuesto Cibotti contra el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2012.

Este fallo sentó un precedente ya que el consumo y cultivo de marihuana está penalizado en la Ley de estupefacientes 23.737 sancionada en 1989. Guillermo Scheibler había declarado con respecto a su fallo: "El autocultivo es una acción privada de las personas protegidas, es un derecho individual. El Estado no se puede meter para prohibir esto".