31 de enero de 2012

1º de Febrero - Día del Barrio Coghlan

La decisión de celebrar esta fecha como el “Día del Barrio de Coghlan” es bastante reciente, pues es el producto de la ley Nº 1350, sancionada el 3 de junio de 2004 por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, gracias a un proyecto presentado por los Diputados Norberto La Porta, “Chango” Farías Gómez (ambos fallecidos), Marina Pérez, María Polimeni y Mirta Onega.

Su nombre recuerda al ingeniero irlandés Juan Coghlan (1824-1890) quien llegado al país prestó servicios para la Municipalidad, fundamentalmente como técnico de los ferrocarriles ingleses. Vinculado al Ferrocarril Central Argentino (hoy Bartolomé Mitre) se le dio su nombre a la estación urbana del ramal de esa línea férrea que une Belgrano R con Bartolomé Mitre, inaugurada el 1º de Febrero de 1891.

El arribo al país de numerosos contingentes de inmigrantes, muchos de ellos se radicaron en Capital Federal por las posibilidades de trabajo que Buenos Aires ofrecía, hizo que a principios de siglo XX la población de Coghlan se viera incrementada surgiendo la necesidad de obras esenciales para el desenvolvimiento de la comunidad. En torno a la estación del barrio, sector intermedio entre Villa Urquiza y Belgrano, fue surgiendo este tranquilo barrio en el que aun subsisten varias casas edificadas con una particular arquitectura de líneas inglesas.

Es un barrio de reducida extensión en el cual predomina el estilo arquitectónico inglés, que aún conservan muchas de sus casas. En un principio era una gran extensión prácticamente de campo ya que había solamente algunas quintas y posteriormente se transformó en el lugar de vivienda de una gran cantidad de familias inglesas que le dieron su estilo y toque europeo.

Una vez inaugurada la estación Coghlan (cuando esto ocurrió residían en el lugar sólo dos vecinos: Tomás Lambruschini y José Sanguinetti, dueños de extensas quintas de verduras ubicadas sobre las actuales Congreso, las vías, Washington y Tamborini) la Compañía Nacional de los Ferrocarriles Pobladores se dedicó a lo único que realmente le importaba: el loteo de las tierras que habían permanecido en su poder y el negocio que derivaba de ello.

El primer remate se hace apenas un mes después de la apertura de la estación, el 8 de marzo de 1891. Las cinco primeras escrituras en el futuro barrio son para Simón Casaubón; Francisco Vidal; Ramón Antelo; José Antelo y Pablo Brousson. Ellos, juntamente con Lambruschini y Sanguinetti, son los pioneros de Coghlan.

El Censo Nacional de 1895 mostró que en Coghlan vivían 267 personas en 55 casas construidas alrededor de la estación. El crecimiento del barrio se debió a la radicación de importantes contingentes de inmigrantes, con una preeminencia de vascos franceses y no de ingleses como se suele imaginar.

Con el correr de los años, figuraron entre los vecinos destacados o notables del Barrio de Coghlan el plástico Lino Enea Spilimbergo, que vivió y trabajó en su casa-taller de Tamborini 3818; el poeta y letrista Julián Centeya; el músico y profesor Athos Palma, que ocupó una casa en la esquina de Pedro I. Rivera y Melián; el padre Antonio de Monterosso quien fue Vicario Ecónomo de Santa María de los Ángeles; y el inventor Ladislao José Biro quien en su casa de Congreso 3378 creó el bolígrafo, entre otros.

Coghlan ha tenido en la artista plástica Aniko Szabo una de sus retratistas más populares y su obra “Otoño inglés en Buenos Aires – Estación Coghlan” una de las postales más queridas del barrio. Su padre, arquitecto y plástico como ella, también se dejó atrapar por la magia de la estación barrial y la plasmó en su obra “Un andén de Coghlan.”

Algunos de los espacios, instituciones y edificios emblemáticos del Barrio de Coghlan son: el Hospital Pirovano; la parroquia Santa María de los Ángeles; la escuela Félix Azara; la primera torre de ventilación de la segunda cloaca máxima (“obelisco de ladrillos de Coghlan” en palabras de Luis Alposta), y, por supuesto, la estación ferroviaria que, gracias al trabajo de los vecinos (nucleados en la Asociación Civil Amigos de la Estación Coghlan), conserva mucho de sus características originales.

 

 

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