13  de enero de 2014

Sergio Moscona: Paquito Laguna. Dibujos y pinturas

Hasta el 23 de febrero. Hall y Galería

Sobre la muestra

Se presentan medio centenar de obras de Sergio Moscona, entre pinturas y dibujos, que conforman la serie Paquito Laguna. Continuador, de algún modo, del Juanito Laguna creado por el maestro Antonio Berni, Paquito vive inmerso en una nueva realidad mucho más dura, en los inicios del siglo XXI.

Berni “cargó a Juanito de esperanzas y valores, de instituciones contenedoras que hoy están desteñidas o ausentes”, señala Moscona, y añade: “Yo he dejado crecer a este niño llamado Juanito Laguna. Lo he condenando a la villa piolín que su creador le otorgó como contexto dejando también que esta villa miseria denote el paso del tiempo como reflejo de los cambios del país y de la realidad de América Latina.”

Antes, Moscona había imaginado a Juan Laguna como un trabajador desempleado, dedicándole la serie Trabajador sin trabajo. En esta nueva serie el artista propone que, cincuenta años después, Juancito podría bien ser padre de un niño de edad aproximada al que Berni creara en 1961. “He llamado a mi personaje Paquito, estigmatizándolo desde el nombre”, apunta Moscona, con la intención de “plantear un nuevo alerta sobre aquellos que Antonio Berni distinguió en el margen de una ciudad en crecimiento y que con el paso del tiempo han quedado evidentemente en default. El margen se ha transformado en marginal y es difícil ver una salida”.

Según Hugo F. Romero, Moscona nos introduce en la serie de sus Paquito Laguna, quizás comenzada como un homenaje a Berni (…) con la libertad de trazo y dominio técnico que o caracteriza” pero “nos demuestra que ya no estamos en los años 60 del siglo XX (…). Ahora, en los márgenes de la gran ciudad la pobreza se ha transformado en desolación y los ojos no reflejan ningún porvenir (…). En un mundo en que la tecnología todo lo define, Paquito es una víctima, no sólo de una creciente desigualdad, sino de la alienación que se encarniza con los excluidos, incluso en las sociedades más avanzadas”.

“De hecho, en la concreción de estas obras no hay una mera proyección de lo ético a lo estético, sino la representación del profundo interés de Moscona en develar su visión orgánica del desconcierto general, nota principal de la sociedad en que vivimos. (…) Estos cuadros son en sí mismos hechos pictóricos que logran capturar las fuerzas no visibles que actúan sobre cada situación y cada personaje presentándolos con una estética propia, que exhibe no sólo la narración de cada circunstancia sino las reales implicancias, intenciones y compulsiones que los catalizan”, concluye Romero.

Sobre el artista

Sergio Moscona (Buenos Aires, 1979) descubrió el dibujo y la pintura a los 10 años en el atelier de Silvia Kanonich. También estudió Dibujo con Beatriz Negrotto, acuarela con Guillermno Roux, Filosofía con Gustavo Kovadllof y Litografía con Rafael Gil. En 1998 ingresó en la Escuela Nacional de Buenos Aires y obtuvo dos licenciaturas; en Pintura (2002) y en Grabado (2004). Entre 1998 y 1999 trabajó en el atelier del artista Jorge Luduaña. En 2001 fundó, con la artista ecuatoriana Isabel Espinosa, el colectivo de arte El Kiebre, a fin de promover el intercambio cultural entre Paraguay, Argentina y Ecuador. En 2007, este grupo organizó en ecuador la Primera Bienal de Soportes No Convencionales. Fue curador general de la muestra “Manifestación sobre el malestar latinoamericano” (Centro Cultural Metropolitano de Quito, Ecuador, 2003) y de la exposición “Lajos Szalay, la línea maestra”, en el Museo Eduardo Sívori (2012). En 2010 fue invitado de honor en la Triennale Mondiale de L’Estampe el de la Gravure Originale” en Chamatiéres, Francia.

Expuso individual y colectivamente en el país y en el exterior: Palais de Glace (Buenos Aires, 2004); Centro Cultural de la Cooperación (Buenos Aires, 2006; FLACSO (Quito, Ecuador, 2007); Centre Culturel Valery-Larbaud (Vichy Francia, 2008); Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires, 2009); Chateau de Courcelles (Montitgny-Iés-Metz, Francia 2010); Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori (Buenos Aires, 2012), entre muchas otras muestras.

El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori se halla ubicado en el corazón del Parque Tres de Febrero, área central de los bosques de Palermo, que con sus 350 hectáreas es uno de los grandes pulmones de la ciudad. Creado a instancias del entonces presidente Sarmiento y diseñado por el arquitecto francés Carlos Thays, a quien la ciudad le debe sus más importantes obras paisajísticas, este espacio se inauguró en 1875.

Ubicado frente al Rosedal, este museo, especializado en arte argentino, exhibe colecciones de pintura, escultura, dibujo, grabado y tapiz. Su cuantioso patrimonio, acrecentado con las obras de las últimas tendencias a través de los importantes premios y bienales que organiza, refleja tanto la evolución como la rica tradición artística del país. Obras maestras en la muestra permanente, exposiciones temporarias, el patio de esculturas, la tienda y el café configuran una atractiva propuesta cultural.

 

 

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