Entra en vigencia el plan de créditos para desendeudamiento de las familias porteñas

Con tasas fijas máximas del 35% anual, la Legislatura y el sistema financiero público y privado articulan un plan de emergencia contra la morosidad por consumo corriente en la Ciudad.

El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal entra oficialmente en vigencia esta semana en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tras un amplio consenso político alcanzado en la Legislatura porteña, esta herramienta legislativa busca dar un alivio directo a los hogares asfixiados por las deudas acumuladas debido a consumos cotidianos, alimentos y la refinanciación de tarjetas de crédito.

La medida, ideada originalmente a partir de una propuesta del legislador Leandro Santoro, logró transformarse en una política de Estado local al recibir el respaldo del Poder Ejecutivo de la Ciudad. Este consenso permitió tender puentes con las cámaras bancarias para estructurar una red de salvataje que impida la caída de la clase media en la exclusión financiera.

“Las familias porteñas podrán refinanciar sus deudas de tarjetas de crédito y préstamos en mora con más plazo y una tasa de interés fija. Es un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día. Las nuevas alternativas de refinanciación estarán disponibles a través del Banco Ciudad y de las entidades financieras que decidan adherirse”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri,

Lo que inicialmente se diseñó como un plan de contingencia acotado al Banco Ciudad, escaló exponencialmente gracias al incentivo fiscal otorgado por el Gobierno de la Ciudad. Un total de ocho importantes bancos privados del sistema financiero nacional oficializaron su adhesión al programa, extendiendo la capacidad de atención a miles de clientes en todo el distrito capitalino.

Las entidades financieras confirmadas donde los deudores podrán tramitar el préstamo son:

  • Banco de la Ciudad de Buenos Aires
  • Banco Galicia
  • Banco Santander
  • Banco BBVA
  • Banco Supervielle
  • Banco ICBC
  • Banco Credicoop
  • Banco Piano
  • Banco Comafi

El programa radica principalmente en reemplazar deuda «cara» (intereses de tarjetas de crédito o financieras no reguladas que a menudo superan las tres cifras) por deuda «barata» y previsible. Los parámetros macroeconómicos acordados establecen condiciones inéditas para el contexto actual del mercado:

  • Tasa Nominal Anual (TNA) máxima: Los bancos participantes ofrecerán una tasa fija tope del 35%, un porcentaje sustancialmente menor a cualquier línea crediticia de consumo tradicional del mercado actual.
  • Plazo de devolución: El financiamiento se estructurará en un plazo mínimo de 24 meses, permitiendo licuar el peso del capital en cuotas mensuales fijas y previsibles.
  • Incentivo fiscal clave: Para traccionar la adhesión masiva del sector privado, el Gobierno de la Ciudad validó una reducción del 50% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicable de forma directa sobre los intereses de estos préstamos de refinanciación.
  • Ventana de inscripción: Los deudores interesados disponen de una ventana única de 60 días corridos desde el lanzamiento oficial para realizar el trámite presencial o virtual ante sus respectivas entidades.

Requisitos

Para calificar dentro del programa, los solicitantes deben cumplir simultáneamente las siguientes pautas básicas:

  • Ubicación geográfica: Domicilio real en CABA con un mínimo de 2 años de antigüedad.
  • Calificación crediticia: Encontrarse reportado en la Central de Deudores del BCRA en Situación 2 (atraso de 60 a 90 días) o Situación 3 (atraso de 91 a 180 días) con fecha de corte al 1° de junio de 2026.
  • Límite de ingresos: Ingresos declarados de todo el grupo familiar inferiores a 10 salarios mínimos (aproximadamente $3.724.000 mensuales).
  • Nivel de afectación: Demostrar que los compromisos mensuales de la deuda acumulada superan el 30% de los ingresos netos del hogar.

Causales de exclusión directa

La normativa deja fuera del beneficio a quienes registren los siguientes activos o conductas financieras:

  • Propiedades: Titulares de más de un inmueble.
  • Vehículos: Dueños de autos con menos de 5 años de antigüedad (excepto aquellos que sean herramientas de trabajo validadas).
  • Bienes suntuosos: Propietarios de embarcaciones o aeronaves registradas.
  • Operaciones cambiarias: Personas que hayan adquirido moneda extranjera o sostengan activos financieros (plazos fijos o bonos) superiores al monto total adeudado.

La opción para trabajadores informales

Conscientes de que la crisis golpea con igual o mayor fuerza a los sectores no bancarizados, la reglamentación estipuló un mecanismo paralelo. Para trabajadores informales, cuentapropistas o microemprendedores con deudas de arrastre o que operen fuera del circuito corporativo tradicional, la asistencia se procesará a través de la firma Ciudad Microempresas. Esta vía implementará parámetros similares de tasa atenuada y facilidades en las cuotas, adaptando los esquemas de evaluación de riesgo a la realidad de la economía informal.