Subterráneos de Buenos Aires adjudicó la compra e instalación de ascensores para las estaciones Olleros y José Hernández, garantizando la accesibilidad y facilitando el trasbordo seguro de miles de usuarios.

En un paso clave hacia la eliminación de barreras arquitectónicas en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires, Subterráneos de Buenos Aires S.E. (SBASE) oficializó la adjudicación de la licitación pública para la provisión, instalación y puesta en servicio de nuevos ascensores en las estaciones Olleros y José Hernández de la Línea D.
La medida forma parte del Plan de Accesibilidad que lleva adelante el Ministerio de Infraestructura porteño, cuyo objetivo principal es adaptar las estaciones más antiguas de la red para que cumplan con los estándares actuales de movilidad reducida. Ambas paradas, ubicadas bajo la Avenida Cabildo en el barrio de Belgrano, registran un alto flujo diario de pasajeros que se verán directamente beneficiados por estas mejoras.
El proyecto contempla una intervención integral en los accesos de ambas estaciones. Según los pliegos técnicos, las obras no solo incluyen el montaje de los elevadores mecánicos de última generación, sino también las tareas civiles complementarias: la rotura de veredas, la excavación de pozos, el refuerzo estructural de los túneles y la adecuación de las líneas de molinetes.
En la Estación Olleros se instalarán equipos que conectarán el nivel de superficie (calle) con el vestíbulo intermedio, y desde allí hacia los andenes correspondientes. En el caso de la Estación José Hernández, la obra civil requerirá una reconfiguración de los espacios de circulación actuales para garantizar que el trayecto desde el exterior hasta las vías sea completamente fluido y libre de escalones.
Además, los nuevos ascensores contarán con tecnología de monitoreo remoto en tiempo real, sistemas de braille en las botoneras y señales sonoras para asistir a personas con discapacidad visual o auditiva.
La empresa contratista iniciará los estudios de suelo y el vallado perimetral en las próximas semanas. Se estima que los trabajos se ejecuten de manera escalonada para minimizar el impacto en el servicio diario y no alterar la frecuencia de los trenes, aunque se prevén restricciones temporales en algunos accesos peatonales sobre la Avenida Cabildo.
El financiamiento de los trabajos proviene de partidas presupuestarias específicas asignadas al desarrollo urbano y la modernización de la red de transporte. Las autoridades estiman que el plazo de ejecución global de las obras civiles e instalación electromecánica demandará varios meses, proyectando las inauguraciones definitivas para el próximo año. Con esta iniciativa, la Línea D se acerca cada vez más al objetivo de contar con un esquema de accesibilidad del 100% en todo su recorrido.
Las estaciones Olleros y José Hernández fueron inauguradas a finales de la década de 1990 como parte de la extensión de la Línea D hacia Congreso de Tucumán. A pesar de ser considerablemente más modernas que las estaciones del microcentro, carecían de una infraestructura de ascensores que permitiera el ingreso autónomo de personas en sillas de ruedas, cochecitos de bebé o adultos mayores con movilidad restringida.
Organizaciones civiles de usuarios del transporte público y colectivos de personas con discapacidad venían reclamando estas obras desde hacía años. «Es un avance fundamental. El subte debe ser un espacio inclusivo; viajar no puede depender de si hay una escalera mecánica funcionando o de la ayuda de un tercero», señalaron desde la Fundación Rumbos Accesibilidad tras conocerse la noticia.
