La Legislatura sancionó la escolaridad obligatoria a los tres años

Por unanimidad, la Legislatura porteña sancionó una ley histórica que universaliza las salas de tres años. La medida busca garantizar la equidad temprana y transformar el sistema educativo inicial.

En una jornada calificada como histórica por todo el arco político, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó de forma unánime un proyecto de ley que modifica sustancialmente el régimen educativo local. A partir de la promulgación de esta norma, la obligatoriedad escolar en el distrito capitalino comenzará formalmente a los tres años de edad.

Con esta votación, la Ciudad de Buenos Aires se adelanta a la legislación nacional actual (establecida por la Ley 26.206, que fija la obligatoriedad a partir de los cuatro años) y sienta un precedente directo para el resto de las provincias argentinas.

El debate en el recinto estuvo marcado por una inusual sintonía entre los bloques oficialistas y de la oposición. La iniciativa, que venía siendo evaluada y dictaminada por las comisiones de Educación, Presupuesto y Hacienda, recibió el respaldo de los 60 legisladores presentes.

Durante las exposiciones, los diputados porteños coincidieron en que la inversión en la primera infancia es la herramienta más eficaz para reducir las brechas socioeconómicas. Los legisladores destacaron que el acceso temprano a la escolarización formal impacta de manera directa en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, equiparando las oportunidades antes del ingreso a la escuela primaria.

La normativa aprobada no solo modifica el rango de edad de la educación obligatoria, sino que establece una hoja de ruta para su implementación:

  • Plan de infraestructura escolar: El Poder Ejecutivo de la Ciudad queda obligado a diseñar y ejecutar un plan progresivo de construcción y reacondicionamiento de jardines de infantes para absorber la nueva demanda de vacantes, prioritariamente en las zonas del sur de la Ciudad, donde históricamente se registran los mayores déficits habitacionales y escolares.
  • Diseño curricular específico: El Ministerio de Educación porteño deberá actualizar los contenidos pedagógicos para la sala de tres años, enfocándose en la estimulación temprana, el juego como eje de aprendizaje y la socialización comunitaria.
  • Financiamiento garantizado: La ley prevé partidas presupuestarias específicas y blindadas para asegurar que las instituciones educativas cuenten con los recursos materiales, el personal docente y los equipos de orientación escolar necesarios.

Especialistas en pedagogía y Unicef han señalado reiteradamente que los primeros años de vida son críticos para el desarrollo neurológico. La escolarización a los tres años permite detectar de forma temprana dificultades de aprendizaje, problemas de salud o situaciones de vulnerabilidad social que, abordadas a tiempo, tienen un pronóstico de resolución mucho más favorable.

Asimismo, organizaciones de la sociedad civil destacaron el impacto de género de la medida. Al garantizar salas de tres años en el sistema público y gratuito de jornada completa o extendida, se alivia la carga de cuidados que recae mayoritariamente sobre las mujeres, facilitando su inserción o continuidad en el mercado laboral formal.

Tras la sanción legislativa, el texto será girado al Poder Ejecutivo para su promulgación y posterior publicación en el Boletín Oficial. Se prevé que la implementación sea gradual y que el diseño del calendario de inscripción y la asignación de vacantes comiencen a regir plenamente de cara al próximo ciclo lectivo, transformando el aula en el primer espacio de igualación social para los ciudadanos más jóvenes de Buenos Aires.