Avanza el plan para ordenar el cableado aéreo

El Gobierno y empresas de telecomunicaciones pusieron en marcha un plan conjunto para remover toneladas de cableado aéreo obsoleto, buscando mejorar la seguridad vial y el paisaje urbano porteño.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las firmas Telecom, Telecentro y Telefónica avanzan en la remoción, interviniendo un total de 1.178 manzanas y 744 postes. A la fecha, los trabajos muestran un 75% de avance en tendido aéreo y un 53% de finalización integral.

El jefe de Gabinete de Ministros, Gabriel Sánchez Zinny, encabezó una reunión de trabajo junto al Ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi; el Secretario de Mantenimiento, Juan Ignacio Salari; el Secretario de Ordenamiento Urbano, Pedro Comín Villanueva; y representantes de Telecom, Telecentro y Telefónica.

“Seguimos fortaleciendo la articulación entre el sector público y el privado para mejorar los servicios y ofrecer a los vecinos un espacio público de mayor calidad“ destacó Gabriel Sánchez Zinny.

Los primeros 30 días se enfocaron en zonas de alta densidad, finalizando el primer polígono en Retiro y Recoleta. Las tareas se concentraron en el cuadrante comprendido por Avenida del Libertador, Calle Libertad, Calle Tucumán y Calle Ayacucho. La segunda fase del programa ya se encuentra en planificación para extender la limpieza visual a barrios aledaños.

El objetivo final es garantizar mayor seguridad ante incidentes climáticos y optimizar la infraestructura sin alterar la estética patrimonial, alineándose con las normativas vigentes.

El laberinto legal del espacio aéreo porteño

El actual operativo de limpieza visual intenta resolver una deuda regulatoria que la Ciudad arrastra desde hace más de tres décadas. Los hitos normativos clave explican por qué el tendido aéreo sigue vigente:

Ordenanza 48.899 (1994)

Estableció por primera vez la obligación de soterrar la totalidad de las redes en Buenos Aires, fijando plazos estrictos para eliminar el cableado aéreo. Nunca llegó a concretarse por resistencia operativa y económica.

Giro con la Ley 1.877 (2005)

La Legislatura porteña sancionó esta norma que modificó el criterio general. El soterramiento obligatorio quedó limitado únicamente al Casco Histórico y sectores del Microcentro.

El permiso en los barrios

Para el resto de las comunas, la Ley 1.877 habilitó el uso de postes metálicos (con un máximo de cuatro por cuadra), legalizando el modelo aéreo para abaratar los costos de expansión de las redes híbridas de fibra y coaxial (HFC).

Los obstáculos técnicos y de costos

Enterrar el cableado demanda la construcción de ductos, cámaras técnicas y excavaciones que cuestan entre tres y cuatro veces más que mantener los postes activos. Esto restringió las experiencias subterráneas a zonas muy específicas como la Avenida Santa Fe o Once Peatonal.

Nuevas iniciativas legislativas

El debate se reabrió en la Legislatura mediante un nuevo proyecto de ley que busca crear un Plan Maestro y un Registro Único de Infraestructura. El fin es obligar a colocar ductos compartidos subterráneos cada vez que se rompa una vereda y aplicar cánones que desincentiven los cables colgantes.