La Ciudad implementa controles en barrios clave para combatir la doble fila, una práctica que tras la pandemia se volvió rutina y genera congestión y riesgo en el tránsito porteño.

El problema tomó mayor dimensión tras la pandemia, cuando la doble fila dejó de ser una infracción ocasional y se transformó en práctica extendida. En muchos puntos de la Ciudad es frecuente ver largas hileras de vehículos detenidos, autos en paralelo a decks gastronómicos y conductores dentro de bares, obstruyendo el tránsito con las balizas encendidas.
Datos oficiales indican que en el último mes se realizaron más de 4000 advertencias y se labraron unas 150 actas en el marco de este esquema de control permanente. El gobierno porteño advierte que incluso una detención breve puede desencadenar bocinazos, maniobras peligrosas y demoras que afectan a varias cuadras.
El operativo se estructura en dos etapas: primero, los agentes emiten una señal sonora y luego anuncian la patente del vehículo por altavoz, permitiendo que el conductor reciba el aviso aunque esté dentro de un comercio. Si persiste la infracción, se labra el acta y eventualmente se remueve el vehículo mediante grúa.
Las acciones comenzaron en Núñez, Recoleta, Once y Palermo, y se prevé su extensión a otros barrios como Caballito, Belgrano y Colegiales. Aunque el despliegue incluye sanciones, desde el Ministerio de Infraestructura remarcan que el objetivo central no es punitivo, sino modificar un hábito que genera congestión, desorden y riesgo en el tránsito porteño.
CHAU DOBLE FILA EN NÚÑEZ ✋🏼🛑
— BA Infraestructura (@BAInfraest) April 26, 2026
El estacionamiento indebido entorpece el tránsito y pone en riesgo a los vecinos, por eso reforzamos los controles de doble fila en la Ciudad.
Cuando se trata de seguridad vial, no hay excusa que valga. pic.twitter.com/VYIxRMk3d1
