21 de septiembre de 2017   

Hoy se celebra el Día del Barrio Colegiales

Este 21 de septiembre el barrio Colegiales festeja su 154º aniversario, es considerado uno de los más bellos y pintorescos de la Ciudad. Su pasado se encuentra vinculado con Chacarita, habiendo formado que fuera la célebre Chacarita de los Colegiales.


Vista de Federico Lacroze desde el Cementerio de Chacarita

El 21 de septiembre se celebra el día del barrio Colegiales porque antiguamente a la zona del barrio se la llamaba “Chacarita de los Colegiales”, por ser la chacra o quinta en la que alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires pasaban sus vacaciones veraniegas y dado que el 21 de septiembre de cada año se celebra el día de los estudiantes en la Argentina, se instituyó dicha fecha como el "Día del Barrio de Colegiales" (ley 1.060, sancionada el 18/09/2003, de la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

Es un barrio que ofrece numerosos contrastes y oportunidades. Hay grandes y altos edificios que van desde la estación Colegiales hasta la Av. Cabildo, con un movimiento de personas y tránsito de vehículos sobre sus avenidas que crece día a día, hasta recogerse en una zona residencial que recorre las avenidas de los Incas y El Cano, o un poco más allá, en un lugar de casas modestas y bajas.


Inundación en Dorrego y Corrientes (1930)

La historia de Colegiales está ligada a la de los barrios de Chacarita y Villa Ortúzar ya que los tres formaban parte de una antigua estancia jesuítica, que pertenecía a la Compañía de Jesús. En efecto, en 1608 el Gobernador de Buenos Aires, Hernando Arias de Saavedra, más conocido como Hernandarias, otorgó a esa orden religiosa terrenos en parte de lo que hoy son esos barrios.

Desde 1614 hasta 1746 los jesuitas se hicieron dueños de más tierras hasta completar unas 2.700 hectáreas conocidas como "La Chacarita". ​Los antiguos caminos que facilitaban la comunicación a los religiosos se transformaron con el tiempo en el actual trazado de las principales avenidas, tal es el caso de Álvarez Thomas, Federico Lacroze, y Dorrego.

Como ese predio tenía instalaciones en donde pasaban sus vacaciones los alumnos del Colegio San Ignacio (Luego Colegio Real San Carlos y hoy Colegio Nacional de Buenos Aires), la zona era denominada popularmente, desde el siglo XVII, como La Chacarita de los Colegiales. El escritor Miguel Cané en su obra maestra Juvenilia (1884), cuenta todas sus experiencias vividas en ese colegio y en un capítulo menciona una anécdota ocurrida mientras estaba de vacaciones estudiantiles en dicho lugar, sobre un arroyo que circulaba por la actual avenida Elcano.

Desde su conformación, uno de los principales caminos que unía el centro de Buenos Aires con la Chacarita, era el Camino del Norte (hoy avenida Cabildo). Cuando llegaba el estio, los alumnos del Colegio San Ignacio, montando y jineteando, abandonaban la ciudad y se dirigían a la Chacarita de los Colegiales para veranear. Aquellos jóvenes avanzaban por el Camino del Norte, hasta el actual barrio de Colegiales, donde utilizaban otro camino que los alcanzaba hasta la Chacarita. Los vecinos comenzaron a denominar ese camino secundario como "De los Colegiales", lo que hoy en día es la actual Avenida Federico Lacroze.

Durante varios años, el barrio de Colegiales estuvo bajo la jurisdicción del Municipio de Belgrano y recién en 1887, cuando dicho pueblo se anexa a la Capital, este barrio pasa a formar parte de la Ciudad de Buenos Aires.

Para la década de 1870, los pasajeros del litoral que deseaban llegar a Buenos Aires en conexión con el ferrocarril, debían surcar el río Capitán (hoy Sarmiento) hasta el Tigre y allí tomar el F.C.N. que los conduciría hasta el centro de la ciudad, pero muchas veces éste río no tenía el calado necesario para permitir el paso de las embarcaciones.

Conocedor de esta problemática, el empresario don Guillermo Matti concibió la idea de construir un ferrocarril que uniera Buenos Aires con Campana, salvando las bajadas del río Capitán. La construcción de este ferrocarril se inició en 1872 y la traza partiría de la Estación Central, avanzando por vías ajenas hasta la zona de la Recoleta, en donde comenzaba su propia vía en dirección hacia la zona alta del pueblo de Belgrano (hoy Belgrano “R”), para luego enfilar hacia el pueblo de San Martín, donde la empresa construiría sus talleres y depósitos.

En el barrio de Colegiales, el ferrocarril tuvo una presencia destacada, aunque no tanto por su estación de pasajeros, sino más bien por las inmensas playas de maniobra que se construyeron dentro del barrio. La más destacada es la playa de cargas de la propia estación Colegiales, actualmente operada por la empresa Nuevo Central Argentino, que abarca aproximadamente unas 9 manzanas. Sin embargo, al sur de la Avenida Federico Lacroze se levantaba otra playa de maniobras, en un sector delimitado por las calles Matienzo, Álvarez Thomas, Dorrego y la vía principal del Ferrocarril Mitre.


Estación Colegiales Ferrocarril Mitre

Hasta el siglo XIX, en esa zona cercana al arroyo Maldonado, límite natural entre los partidos de Belgrano y el de Buenos Aires, no había más que numerosas quintas. Unos años después, los distintos ferrocarriles habían ido demarcando lo que sería este polígono: al Sur se levantaron los viaductos del Ferrocarril Pacífico (hoy San Martín), al Nordeste aparecieron los terraplenes del Ferrocarril a Rosario (hoy Mitre) y años después, se construyó una vía de carga para unir las estaciones Villa Crespo y Colegiales.

La presencia del ferrocarril atrajo a numerosas empresas, que se alzaron alrededor de ésta playa de maniobras: En 1921 la Sociedad Minetti y Cia. Ltda., Industrial y Comercial inició la construcción de su molino harinero "Buenos Aires" sobre la calle Dorrego y en 1928 amplió sus instalaciones con nuevos silos.

Otra empresa destacada de la zona fue la Manufactura Algodonera Argentina, cuyo edificio ("La Algodonera") ocupaba una manzana entera: allí se elaboraban productos textiles con fardos de algodón traídos por medio del ferrocarril desde el norte del país. Los trenes algodoneros ingresaban en esta playa de maniobras y depositaban su mercadería en dos grandes galpones que estaban sobre la calle Álvarez Thomas.

La aparición de estas industrias generó una sinergia que desembocó en la aparición de nuevos emprendimientos: Enfrente al molino Minetti, sobre Dorrego, surgió la fábrica de fideos Letizia, mientras que cerca de la Avenida Juan B. Justo surgía una docena de fraccionadoras de vino, principal producto traído por el Ferrocarril San Martín.


Escuela Nro. 15 Capitán General Bernardo O'Higgins, Av. Federico Lacroze 2971 (2008)

En la zona de la antigua playa de maniobras ferroviarias hoy se encuentran el Mercado de Pulgas, un conjunto de torres de vivienda pública y la Plaza Mafalda.

Paralelamente a la industrialización surgieron las villas miseria, con habitantes provenientes del interior o de países limítrofes que buscaban trabajo en las grandes ciudades.

La Villa de Colegiales (oficialmente conocida como Villa Nº30) se instaló en la playa de maniobras del sector sur y llegó a tener 10.000 vecinos. Sin embargo, en los años ´70 la situación cambió por completo, al iniciarse el proceso de des-industrialización: tanto las fábricas como el Molino Minetti cerraron sus puertas y desde el Gobierno de la Ciudad, dirigido por el Intendente Osvaldo Cacciatore se inició la erradicación de las villas miseria.

Junto con la Villa del Bajo Belgrano, la de Colegiales fue una de las primeras en desaparecer, aunque esto no implicó la plena integración de este territorio con el resto del barrio, ya que se priorizó la ubicación de equipamientos en lugar de viviendas lo que siguió generando una suerte de fuelle entre los barrios de Colegiales y Palermo: sobre la ex playa de maniobras hoy se levanta una universidad privada (Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina), una unidad de transferencia del CEAMSE, un polideportivo municipal, una estación transformadora de electricidad, una transmisora de televisión (Canal 9) y algunos monoblock de vivienda.

A partir de los años ´90 esta parte del barrio, conocida hoy como "Nuevo Colegiales" comenzó a desarrollarse fruto del crecimiento de su vecino Palermo Hollywood y de la transformación de los viejos silos y fábricas en elegantes y modernos "lofts" de viviendas, como ocurrió con los Molinos Minetti o como en el Edificio La Algodonera.

De acuerdo a la Ley de Comunas de la ciudad de Buenos Aires, Colegiales ha pasado a integrar la Comuna 13, junto a los barrios de Belgrano y Núñez.