11 de noviembre de 2015   

Las Barrancas de Belgrano lucen renovadas

En el día de ayer se inauguraron las obras de renovación y puesta en valor de las Barrancas de Belgrano retomando el brillo que el arquitecto paisajista francés Carlos Thays le dio en el año 1892.

Hace ya varios años que la Plaza de las Barrancas de Belgrano se encontraba totalmente descuidada, maltratada, con ladrillos, escalinatas, senderos y veredas rotas, zonas sin pasto y mobiliario urbano vandalizado, había perdido la elegancia que supo desplegar durante decadas.

Ante esa situación, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad decidió poner en marcha un plan para que las Barrancas recuperaran su identidad y se adecuaran a los usos y requerimientos actuales.  Hoy, después de meses de trabajo, la puesta en valor de las Barrancas de Belgrano es un hecho, con senderos que buscan respetar los solados originales, bancos nuevos, se agregaron espacios verdes, se repusieron árboles e iluminación más moderna y eficiente; siempre respetando la idea original del arquitecto paisajista Carlos Thays. Además, se realizaron táreas de restauración y limpieza en  todas las obras de arte del parque.

Participaron de la inauguración, Rodrigo Silvosa, subsecretario de Mantenimiento del Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño; María Inés López Lo Celso, directora de Espacios Verdes y Claudio Echeverría y Mariana Dobosz, arquitectos a cargo de la obra. Además estuvieron presentes de la empresa L´Oreal Marcelo Zimet, director general y Pablo Sánchez Liste, director de Comunicación, Asuntos Públicos y Sustentabilidad.

L'Oréal asumió el padrinazgo de la plaza, sus oficinas se encuentran frente a las Barrancas. Durante el evento se hizo una plantación como un gesto simbólico de cuidado y compromiso con la protección del ambiente. y luego se descubrió una placa en el histórico gomero que da sombra a las Barrancas desde sus orígenes.

Las obras inauguradas corresponden a una de las tres plazas que comprenden Las Barrancas de Belgrano, ésta se encuentra delimitada por las avenidas Juramento y Vertiz Virrey y por las calles Zavalía y Echeverría y se encuentra abierta al público mientras continúan los trabajos en las otras dos.

Los trabajos realizados sobre este espacio incluyeron reconstrucción de los senderos con ladrillos hechos especialmente similares a los originales, se repuso el mobiliario urbano y se agregaron más bancos, mesas, bebederos y cestos dobles para la recolección diferenciada de residuos.

La intención fue siempre la de conservar la identidad del predio y el plano original de Thays. Hubo pequeños cambios que se incorporaron al diseño original del lugar por las necesidades que demanda la sociedad actual, por ejemplo se construyeron rampas y vados para el desplazamiento de personas con movilidad reducida y se materializaron dos senderos de generación espontánea trazados por el tránsito de vecinos y visitantes,  también se eliminó el sendero que subía hacia el mástil, debido a que su pronunciada pendiente tornaba riesgoso su recorrido.

Con respecto a la forestación, se elaboró un Plan de Tratamiento y Manejo de las especies, que relevó cada uno de los ejemplares para determinar su estado sanitario, extrayendo aquellos que estaban secos, trasplantando y podando especímenes para mejorar su situación, y completando el arbolado de alineación con las especies faltantes en las planteras vacías. En varias zonas se realizaron tareas para recuper el césped.

Se adecuarán los ingresos al patio de juegos y se incorporarán nuevos juegos inclusivos. Se solucionó el sistema de drenaje en general, se pusieron pisos más absorbentes y se incluyeron rampas para personas con movilidad reducida.

Las obras de arte fueron restauradas por la Coordinación de Monumentos y Obras de Arte (MOA), ya que la plaza tiene varias obras, como la réplica de la Estatua de la Libertad (realizada por Frédéric Auguste Bartholdi, el artista que esculpió la original), la Fuente de los Delfines o la Glorieta. Se restauró la fuente Dama del Cántaro, el mástil, los bustos y las rejas. Al mismo tiempo, hubo una limpieza y tratamiento de los muros y las barandas de la Glorieta y la Biblioteca. También se retiró el busto a Manuel Belgrano, que fue llevado a los talleres del MOA, donde fue restaurado y nuevamente devuelto a su pedestal.