9 de junio de 2015   

"Signos, trazas y huellas” Pintura de Beatriz Ferretti

El Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra, dependiente de la Dirección General de Museos, hizo llegar a nuestra Redacción una invitación a visitar la muestra: “Signos, trazas y huellas” Pintura de Beatriz Ferretti hasta el 28 de junio, en su sede de Crisólogo Larralde 6309, la ponemos en conocimiento de nuestros Lectores.

Beatriz Ferretti es arquitecta y docente de dibujo en la facultad de Arquitectura de la UBA. Realiza sus primeras experiencias plásticas en forma autodidáctica y en 2002 se integra al taller de Basia Kuperman. A partir de 2009 trabaja bajo la supervisión de Miguel Ángel Giovanetti, quien la guía hasta el presente en la reflexión estética de su obra.

Paralelamente, en 2012 comienza a trabajar en la técnica del collagraph en el taller de grabado de Adriana Cimino Torres. Desde 2003 comienza a exponer en forma individual y colectiva en diferentes espacios de arte. Ha realizado viajes de estudio a Europa y Estados Unidos, destacando el Museo Guggenheim de Bilbao y las Fundaciones Antoni Tapies y Joan Miró. Realizó también viajes al Norte de nuestro país para estudiar sus culturas.

Las pinturas de Bea Ferretti parten de una frenética materia directa para establecer visiones en las que gravita fuertemente lo expresivo, pero también se insinúa lo constructivo por las reiteradas formas ortogonales que funcionan como módulos o unidades ópticas que reciben y contienen los impulsos gestuales de la artista. Sus obras no son un plano al que se trasladan bocetos previos o ideas, son verdaderos receptáculos en los que la materia directa trama de manera repentina y cambiante signos, trazas y huellas siempre a punto de transformarse en otra cosa. Por momentos estas obras semejan ciudades populosas donde la vida hierve. Pero también son como palimpsestos donde se ha ido borrando planos anteriores que ahora desde adentro parecen iluminar los últimos sucesos. Pintura rica en sugerencias que con sensibles apariencias sabe abrir nuevas puertas de lo real.

Atrapadas entre el azar y la voluntad de forma siempre en equilibrio precario, estas obras con su potencia dinámica son pura energía. Quien las asiste, recibe fuerza. El mundo de representaciones se desvanece, deja de “hablar” para dar paso a otro mundo que nace, el del “silencio” de la propia e inspirada materia pictórica. Al respecto, es oportuno recordar aquella frase del crítico e historiador alemán HubertusGassner:“La materia prima de la pintura es el color. De su elaboración y distribución sobre la superficie se origina la pintura, tanto si representa algo como si no tiene objeto. El color del cuadro tiene una doble existencia: la materia prima es al mismo tiempo un modo de expresión. Ambos aspectos van juntos como el cuerpo y su sombra. Sin embargo en el transcurso de la historia del arte, la sombra ha tenido cada vez mayor trascendencia, ha caído sobre el cuerpo y lo ha hecho invisible”.

Si nos atenemos a la metáfora de Gassner, podríamos decir que ella describe con profunda claridad la operación que se realiza en las imágenes de Ferretti, pues consciente o inconscientemente la artista se enrola en esa tendencia, que recorre todo el siglo pasado hasta el presente, oponiéndose a las ilusiones fantasmagóricas de profundidad en un plano, para hacernos ver las propiedades plásticas: líneas, puntos, superficies, valores, colores, de las que la representación se ha valido, sólo para borrarlas. En esta tendencia de la artista el cuadro es un objeto en sí mismo, que ya no vale como un mensaje en clave simbólica o psicológica sino como objeto absoluto.

Al cabo de recorrer una y otra vez estas obras sabemos que ellas no vinieron a avalar el mundo con sus imágenes: son la evidencia de que Bea Ferretti se ha dejado atravesar por su movimiento infinito.

La muestra se podrá visitar hasta el 28 de junio de martes a viernes de 9.00 a 16.00 horas y sábados, domingos y feriados de 10.00 a 20.00 horas en el Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra situado en Crisólogo Larralde 6309 en el barrio de Saavedra.