28 de mayo de 2015   

Protección al edificio donde funciona el colegio Guido Spano en Recoleta

Se debatió un proyecto de los Diputados del FPV Jorge Taiana y María Rechid que propone proteger el edificio del colegio Guido Spano. Fue apoyado por integrantes de la comunidad educativa.

Fue apoyada por integrantes de la comunidad educativa la ley que propone que se catalogue con Nivel de Protección “Cautelar” en los términos del Código de Planeamiento Urbano, el inmueble sito en Billinghurst 1355 de Recoleta, correspondiente al colegio Guido Spano. Esta protección determinaría que el edificio deba seguir siendo utilizado con el fin de que funcione una institución educativa. El proyecto es de autoría de los diputados Jorge Taiana y María Rachid (FpV).

Una madre y un integrante de la cooperativa que actualmente administra el colegio destacaron las características arquitectónicas e históricas del inmueble. También pidieron la protección del colegio y detallaron la modalidad de la institución que es laica, mixta, con cursos pequeños, sin exigencias de idioma para el ingreso y que no tiene un costo alto. Finalmente recordaron que además trabajan por la defensa de 50 puestos de trabajo.

En diciembre de 2013 se informó a los padres que el colegio no seguiría funcionando. Los miembros de la comunidad educativa del colegio Llevaron el caso a la Justicia; reclamaron ante la Dirección General de Educación de Gestión Privada; y conformaron una cooperativa de docentes y empleados para continuar con la institución.

Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio que hoy ocupa la institución en la calle Billinghurst era en sus orígenes un petit hotel de Planta Baja y dos pisos que respondía a los cánones académicos. Es así que se reconoce su valor estético ornamental a partir del lenguaje del eclecticismo de la fachada y en hall de acceso principal, que conserva sus molduras y bajos relieves originales.

El Colegio Guido Spano ocupa la sede sita en Billinghurst 1355 desde el año 1965. La historia del Colegio se remonta al año 1922, cuando en el predio que hoy ocupa la basílica de San Nicolás de Bari, surgió una casa de estudios denominada “Colegio Guido Spano para niñas y señoritas”, cuyas fundadoras eran las señoras Teodora y Olga Bomchil. El colegio ofreció la posibilidad de dar hospedaje a alumnas que llegaban desde el interior del país para seguir cursos como formación complementaria de la escuela primaria, bachillerato, comercial y magisterio. Esta modalidad de pupilaje en una escuela no confesional fue muy aceptada por la comunidad.