23  de enero de 2015   

“Los manteros son un ‘kiosquito’ del Gobierno de la Ciudad”, dijo el precandidato a legislador del FR en la Ciudad.

“Los manteros implican operaciones por 2000 millones de pesos anuales, 400 millones de evasión del IVA y unos 60 de evasión de Ingresos Brutos, sin embargo a Macri parece no preocuparle”.

El precandidato a legislador por el Frente Renovador de la Ciudad de Buenos Aires, Rodolfo Llanos, se refirió a la invasión de manteros, y el perjuicio que generan estos en el comercio de la Ciudad.

Rodolfo Llanos, aseguró: “Cuando asumió Macri los manteros eran un problema de la calle Florida, hoy están en Once, Caballito, Retiro, Constitución, Liniers, Belgrano y Avenida Avellaneda. Estos siguen ocupando la Ciudad, pagando un ‘alquiler’ por las veredas, a los organizadores que reparten coimas con la metropolitana y los punteros del PRO”.

“Macri ante los medios hace una guerra contra los manteros, pero la realidad es otra, cada día hay más. Basta recorrer la Ciudad y hablar con la gente para saber que esta situación absolutamente marginal ocasiona gravísimos perjuicios y riesgos” y continuó Llanos: “Porque son los mismos vecinos, por ejemplo de barrios como Caballito, quienes tienen probado que muchos manteros forman parte de organizaciones de narcotraficantes y se dedican a vender drogas, detrás del antifaz de un negocio de venta de ropas”.

El precandidato del FR explicó que “según CAME existen 5899 puestos callejeros con operaciones por más de 2000 millones de pesos anuales, lo que implicaría más de 400 millones de evasión en concepto de IVA y unos 60 millones de Ingresos Brutos, que al Jefe de Gobierno no parece preocuparle. Con semejante volumen de dinero resulta obvio entender por qué la Metropolitana realiza operativos armados sólo para las cámaras de TV y a las 24 horas todo vuelve a empezar, de lo contrario deberíamos pensar que se trata de una fuerza de seguridad absolutamente inútil”, continuó el candidato.

Por otra parte, el precandidato a Legislador, agregó: “Se trata de un negocio que mueve millones y que deja a las claras la práctica del retorno, ya que cobran coimas para hacer rimbombantes declaraciones, y después en los hechos hacer la vista gorda. Basta preguntarnos dónde va a parar toda la mercadería incautada en los operativos, para deducir que queda en algunas manos. Esta duda me surge a partir de que jamás vi ni al Jefe de Gobierno ni a otro funcionario explicando qué hacen con lo confiscado, parecería un secreto de estado”.