12  de febrero de 2014

Instituto Espacio para la Memoria

Con motivo del acuerdo entre el Gobierno Nacional y el de la Ciudad para la administración del IEM, trascendieron párrafos de la carta que el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel le hiciera llegar a Jorge Capitanich, con duros cuestionamientos.

“Es todo un desafío tratar de comprender los motivos que mueven al gobierno a actuar en forma contradictoria y sin ética política, pero tenemos que saber cuáles son sus frutos para separar la paja del trigo”.

“En una charla con los medios de prensa, has informado que el presupuesto y los edificios del IEM, pasarán por 30 años a manos de la Nación con acuerdo del Gobierno de la Ciudad, mediante un convenio firmado el día 22 de enero entre gallos y medianoches por ti y la Vicejefa de Gobierno porteña, María Eugenia Vidal”.

No hubo información alguna, no hubo diálogo, desconocieron a las autoridades del IEM, integrado por organismos de derechos humanos, representantes de la Legislatura y personalidades comprometidas en la defensa de los DDHH trabajando ‘ad honorem’. Nunca fuimos notificados, nos enteramos a través de trascendidos informales y lo confirmó tu declaración a los medios”.

“El gobierno nacional y el porteño, en sus negociados bilaterales, ya venían operando la desintegración del IEM, no es un problema nuevo, viene de años, no soportan organismos autárquicos y autónomos, y buscan someterlo a los caprichos del gobierno nacional. Nos quieren neutralizar. Por eso la nueva jefa del bloque kirchnerista en la Legislatura, Gabriela Alegre, presentó un proyecto de Ley para modificar la estructura del IEM y poder ponerlo bajo las directivas de su partido”.

“Con este convenio están violando leyes vigentes, leyes que impulsaron y ahora no quieren respetar. La Ley Nº 961 de creación del Instituto, la Ley 2599 que aprueba el convenio entre nación y ciudad y otorga entre los edificios actuales, el cuatro columnas y casino de oficiales estableciendo que ‘por su carácter histórico será conservado en el estado que se encuentra, sin modificaciones o realización de actividades que desnaturalicen su sentido como Memorial’.”

La carta de Pérez Esquivel continúa expresando con crudeza: “El gran apuro y urgencia del Gobierno es instalar en lo que fuera el Casino de oficiales en la Ex ESMA, un Museo e inaugurarlo el 24 de marzo del 2014, violando la ley y buscando apropiarse de la política de los derechos humanos que hace una década venimos llevando. Pero nadie es dueño de los Derechos Humanos, ningún gobierno puede adueñarse de las luchas populares, es un camino equivocado”.

“Lo peor que pueden hacer es disfrazar la situación, aparentar que el IEM continúa y quitarle la autonomía, marginarlo y arrinconarlo sin capacidad de decisión alguna, dejando en manos del gobierno de turno la política de derechos humanos, es lo peor que pueden hacer, mentir al pueblo y actuar en las sombras. Y más aún mandando grupos de choque, como la Junta Interna kirchnerista de ATE-Capital, para desprestigiar el trabajo que hacemos en el IEM y acusarnos de un supuesto vaciamiento de los centros de memoria”.

Para finalizar, como claro conocedor de la situación de los Derechos Humanos, Pérez Esquivel manifiesta: “Por último, Jorge Capitanich, quienes integramos el Consejo Directivo del IEM y los trabajadores, con años de militancia en derechos humanos, tenemos claro que su vigencia comienza por el respeto a la vida y la dignidad de las personas y los pueblos, los gobiernos pasan entre luces y sombras, lo que permanece es lo que se construye con dignidad y en libertad”.

 

 

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