9 de marzo de 2012

Día de la Mujer
Reinauguraron el Vestidor de Evita

Después de 56 años el emblemático espacio que se encuentra adjunto al Salón Dorado de la Legislatura porteña fue restaurado y abierto al público.

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer fue rehabilitado la tarde del 8 de marzo el Vestidor que utilizara Eva Perón en el Palacio Legislativo entre los años 1946 y 1952. Encabezaron el acto la Vicejefa de Gobierno y Presidenta de la Legislatura, María Eugenia Vidal y el Vicepresidente Primero, Cristian Ritondo acompañados por los Vicepresidentes Segundo y Tercero, Diputados Juan Carlos Dante Gullo y Jorge Selser, respectivamente. También asistieron representantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, diputados porteños y nacionales de todos los partidos políticos, dirigentes gremiales de la CGT, de las 62 Organizaciones y de entidades sociales que junto a trabajadores de la Legislatura y público en general colmaron el Salón Dorado del Palacio Legislativo.

Ritondo mencionó que desde el año 2007 cuando asumió su banca fue interesado por los trabajadores acerca del estado de abandono en que se encontraba el vestidor que había utilizado Evita.

A continuación se proyectó un video con imágenes del vestidor que testimoniaron las modificaciones efectuadas, los trabajos de restauración y una recreación de época con la participación del Grupo teatral Darakate y la actriz Sandra Sancha en el rol protagónico. Junto al atril, en el Salón Dorado se exhibió una obra artística titulada “Homenaje a Evita”, del afamado fileteador porteño Martiniano Arce. Junto a la Biblioteca se expuso un retrato y en el Gran Hall de Honor un par de zapatos intervenidos artísticamente por la profesora Silvia Mazzuchi. Dentro del vestidor, reproducciones de su vestuario con una rosa original y una distinción que recibiera Evita. En otro sector, documentos personales tales como el pasaporte, un diploma y una carta que le dirigiera la ministra israelí Golda Meir.

Se incorpora a las visitas guiadas

El denominado Vestidor de Evita es un espacio de 60 metros cuadrados de superficie situado en la planta principal, adjunto al Gran Salón de Honor o Salón Dorado. Fue concebido por el arquitecto Héctor Ayerza en 1926 e inaugurado en 1931. Está compuesto por un guardarropa, un tocador y tres baños con pisos y paredes cubiertas de mármol italiano y elementos constituidos por materiales de gran valor. El espacio, a partir de setiembre de 1946 y por expreso pedido de Evita, fue reacondicionado para uso de vestidor personal y lo utilizó hasta poco antes de morir en el año 1952. Con el golpe militar producido en 1955 el lugar cayó en el abandono. La remodelación integral del edifico efectuada en 1998 lo acondicionó para oficinas y aunque en 2005 se colocó una placa recordatoria era por entonces depósito para mobiliario en desuso.

Cuando el Diputado Ritondo asumió como Vicepresidente I dispuso dos meses de intensos trabajos a través de la Unidad Ejecutora de Obra de la Legislatura. Desde el 8 de marzo de 2012, el Vestidor de Evita se incorporó a las visitas guiadas que de lunes a viernes se efectúan al Palacio Legislativo.

La femineidad de Evita

“Sobre el final de su libro La Razón de mi Vida, Eva Perón dedica un capítulo a ‘La mujer que no fue elogiada’ refiriéndose a la que considera ‘la mujer auténtica’ del pueblo, sencilla, no aclamada por los intelectuales. Confiesa que a ella dedica sus afanes para que se capacite, se instruya y eduque en todo sentido”, señala el investigador histórico Héctor Daniel Vargas, trabajador de la Legislatura y editor de la publicación oficial titulada “El Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires” (2007).

“Inmediatamente, en el capítulo siguiente, manifiesta que ella es ‘como cualquier otra mujer’ y ‘lo que hice y lo que hago es lo que hubiese hecho en mi lugar cualquiera de las infinitas mujeres que en este pueblo nuestro o en cualquier pueblo del mundo saben cumplir su destino de mujer, silenciosamente (...) Yo me siento nada más que la humilde representante de todas las mujeres del pueblo’, parafrasea el estudioso. Y agrega otras expresiones de Evita que denotan su femineidad: “Como ellas soy al fin de cuentas mujer. Me gustan las mismas cosas que a ella: joyas y pieles, vestidos y zapatos... pero, como ellas, prefiero que todos, en la casa, estén mejor que yo. (...) como a ellas a mí también me gusta lucirme ante los míos más que ante los extraños... y por eso me pongo mis mejores adornos para atender a los descamisados (...) me siento verdaderamente madre de mi pueblo! Y creo honradamente que lo soy”.

 

 

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