7 de marzo de 2012

El Bloque de Diputados del Movimiento Proyecto Sur en la Ciudad rechaza la decisión del macrismo de cerrar más de un centenar de grados y cursos

El bloque integrado por los diputados Julio Raffo, Jorge Selser, Rafael Gentili, Virginia González Gass, Pablo Bergel y Adrián Camps, hizo llegar a nuestra redacción un documento con las siguientes reflexiones.

El 29 de febrero, a tan sólo dos días de iniciado el ciclo lectivo 2012 y sin contar con la lista definitiva de alumnos inscriptos y concurrentes efectivos del sistema educativo estatal (que habitualmente se encuentra disponible recién hacia mediados del mes de abril, principios de mayo), el director general de Educación de Gestión Estatal del GCABA, Maximiliano Gullmanelli, dispuso el cierre de 143 grados de nivel primario, 53 cursos de nivel medio y 25 cursos de escuelas técnicas. De estas últimas escuelas, 30 cursos corresponden a los turnos vespertino y noche, elegidos particularmente por alumnos que trabajan.

Dicha normativa, arbitraria, prematura y a ciegas, ignora los tiempos reales de confirmación efectiva de la matricula de alumnos concurrentes 2012 y se realiza en un vacío absoluto de información confiable sobre demanda insatisfecha en escuelas de nivel primario (especialmente en primer grado) y el medio: no se registra a todos los demandantes de vacantes, no hay sistematización de datos. Muchas escuelas hacen listas de espera en papel, muchas veces no conservados para la estadística anual, y no se cuenta con ningún estudio de la variación histórica de la demanda insatisfecha durante los últimos años.

Este cierre de grados y cursos se inscribe en una sistemática política de desjerarquización, desatención y recorte al conjunto de políticas, programas y recursos destinados a niños, niñas y adolescentes y evidencia, una vez más, el manejo irresponsable e ineficiente de la gestión educativa del gobierno macrista, que parece mirar para otro lado cada vez que se trata de dar respuestas para garantizar el derecho efectivo de acceso y permanencia a educación de calidad de niños, niñas y adolescentes en la Ciudad de Buenos Aires.

Frente a la situación crónica y agravada durante los últimos cuatro años de marcada desigualdad educativa y deterioro en la calidad de los aprendizajes de los alumnos de escuelas estatales en la Ciudad de Buenos Aires, el macrismo privilegia el achicamiento de la planta docente, la subejecución presupuestaria en infraestructura escolar, el aumento sistemático en los subsidios a instituciones privadas y las respuestas aisladas y autoritarias en materia de políticas educativas. Esta política se instala, objetivamente, en el maltrato y desconsideración a los maestros que sufren en diferentes jurisdicciones en perjuicio de su labor y de los educandos.

 

 

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