06 de Octubre de 2011

FUE PRESENTADO EL LIBRO "LA FLORACIÓN DE BUENOS AIRES" DE CRISTINA COROLEU

 

El Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, encabezó en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura la presentación del libro La Floración de Buenos Aires”, de la artista plástica Cristina Coroleu.

“Al llegar la primavera descubrimos los diferentes aromas y colores que los árboles y jardines desprenden y que invaden la ciudad convirtiéndose en parte de ella. Es un momento ideal para recordar a Carlos Thays, quien sumó tanta belleza vegetal a la arquitectura de la ciudad que deslumbra en las sucesivas floraciones”.

“Celebramos que Buenos Aires florezca cada mes y sobre todo que exista un libro para contarlo. Un libro para conocer algo más de nuestra ciudad, que habla de la vida que habita en parques y calles. Un libro que es arte, que se suma al vasto universo cultural porteño”, -expresó el Ministro Lombardi durante el acto.

La Floración de Buenos Aires” es un resumen en prosa, poesía y pintura de las floraciones que nos sorprenden a diario en la ciudad. Iniciada la primavera algunas manchas rosadas en las calles, parques y jardines de la ciudad nos hablan de la floración del lapacho, el primero de sus árboles nativos; luego el rojo del ceibo al cual siguen el lila del jacarandá, la amarilla tipa y el rosa/blanco del palo borracho. La secuencia estacional se extiende desde septiembre hasta junio a través de sus árboles autóctonos dispuestos con elegancia y bravura en el paisaje.

En forma de libro, este registro pictórico de la paleta estacional se convierte en un homenaje a los árboles de la ciudad que habitamos. Cristina Coroleu es una acuarelista argentina que ha dedicado más de una década de su producción artística a pintar las flores de los árboles porteños nativos. En 2007 fundó el proyecto Samohú para la protección de la flora nativa. Desde 2008, tomando la antigua tradición japonesa del hanami, celebra el Hanami Nativo, bajo los árboles y en homenaje a su floración.

Hanami nativo es el nombre que le ha dado Cristina Coroleu a la celebración bajo los árboles autóctonos de la ciudad en la plenitud de su floración y que realiza desde 2008. Se tienden lienzos blancos para recoger los pétalos que van cayendo -en este caso desde uno de los lapachos más antiguos y notables de la Ciudad- mientras se comparte un momento junto al árbol; se trata simplemente de estar bajo su copa florecida.

La artista plástica impulsa esta propuesta inspirada en la costumbre japonesa de honrar la flor del sakura (cerezo). Desde el período Edo (1600) esta ceremonia reúne a los japoneses bajo los árboles; ellos comen y beben al aire libre mientras los pétalos caen sobre sus cabezas como una lluvia rosa pálido.

 

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