La Línea D del subte, una historia de abandono y promesas incumplidas

Se encuentra a la cabeza en cuanto a queja de los usuarios, vagones viejos en pésimo estado, estaciones que explotan de gente y una frecuencia que pocas veces se cumple.

La línea D del Subte une el norte de la Ciudad con el microcentro porteño, desde su cabecera Congreso de Tucumán en el barrio Belgrano hasta Catedral ubicada a metros de la Plaza de Mayo, en 2017 transportó alrededor de 80 millones de pasajeros pagos, segunda en cantidad de usuarios detrás de la Línea B.

Sin embargo, es una de las líneas más abandonadas de la red teniendo en cuenta el volumen de pasajeros que transporta, ya que las líneas C y E se encuentran en peor estado, pero juntas no alcanzan la cantidad de usuarios de la D.

La Línea D tiene una historia de promesas incumplidas, en junio 2014 bajo la jefatura de gobierno del ahora Presidente Mauricio Macri se anunció que en enero de 2015 todas las formaciones tendrían aire acondicionado, algo que hasta el día de hoy no se concretó.

En enero de 2016, Subterráneos de Buenos Aires comunicó la incorporación 60 coches ALSTOM cero kilómetro con aire acondicionado que le darías un mayor confort a los pasajeros y llevaría la frecuencia a 2 minutos. “Como ocurre en muchos subtes del mundo, este año queremos que todas las líneas ofrezcan un servicio de calidad con un intervalo máximo de 3 minutos, y con estos nuevos coches para la Línea D aspiramos, en el futuro, a 2 minutos de intervalo”, manifestó en ese momento el entonces presidente de SBASE Juan Pablo Piccardo.

En Septiembre de 2017 SBASE informó que la Línea D alcanzó 42 coches con aire acondicionado, o sea 7 formaciones, una ALSTOM 300 recientemente incorporada y seis ALSTOM 100 modificadas, pero la realidad indica que esto no es así.

La línea D cuenta con una Heterogeneidad en sus formaciones única en toda la red de subterráneos, por sus vías circulan formaciones con coches Alstom Metrópolis series 100 del año 2004, algunos de ellos fueron modificados y se les incorporó aire acondicionado,  una formación Alstom 300 o km. proveniente de la Línea H y al menos 2 formaciones Fiat Materfer fabricadas entre 1980 y 1988 que no cuentan ni siquiera con ventilación.

El servicio de la línea D se presta habitualmente con importantes demoras, es común ver sus cabeceras y estaciones abarrotadas de gente sin distinción de horario, “en Catedral he llegado a esperar más de 10 minutos hasta que llegue una formación” afirmó un usuario.

Desde la empresa Metrovías, concesionaria del servicio,  explicaron que los inconvenientes se deben principalmente a las fallas producidas en el material rodante, algo que no es de extrañar si circular formaciones con casi 30 años de antigüedad y mantenimiento mínimo, otro problema esta relacionado con una falla en el sistema de señales, que detecta un tren donde no lo hay y por último están los usuarios que han requerido atención médica a bordo de las formaciones.

Se espera que a mediano plazo el servicio mejore con la incorporación de otros nueve trenes Alstom 0km y con la instalación del un nuevo sistema de señalamiento, mientras tanto la Línea D se encuentra a la cabeza de quejas generadas por los usuarios.